Conchita Pérez rompe su silencio sobre ‘Sálvame’ y señala al famoso que peor se lo hizo pasar: “Fue muy mala persona conmigo” |BV
La histórica poligrafista del programa de Telecinco recuerda sus 13 años entre secretos, mentiras y polémicas… y deja una confesión que vuelve a poner el foco sobre José Manuel Parada
Durante años, hubo una frase capaz de cambiar por completo el rumbo de una noche en Telecinco: “Dice la verdad” o “miente”. Y detrás de ese veredicto estaba una mujer que terminó convirtiéndose en una pieza imprescindible de una de las etapas más polémicas de la televisión española: Conchita Pérez.
La poligrafista de ‘Sálvame’ y ‘Deluxe’ permaneció durante 13 años vinculada al universo del programa. Escuchó confesiones, comprobó testimonios y se convirtió en testigo privilegiada de algunas de las historias más explosivas que pasaron por el plató.
Pero ahora, años después del final del programa, Conchita ha decidido mirar atrás.
Y sus recuerdos no son todos agradables.
En una entrevista, la histórica poligrafista ha repasado su trayectoria televisiva, ha hablado de algunos de los rostros con los que trabajó y ha revelado que hubo un famoso que consiguió hacerle pasar especialmente mal.
No pronunció inicialmente su nombre.
Pero las pistas que dio fueron suficientes para identificarlo.
José Manuel Parada.
Y lo que cuenta sobre aquel episodio vuelve a abrir una de las muchas historias desconocidas que quedaron detrás de las cámaras de ‘Sálvame’.
De trabajar con el polígrafo a convertirse en una figura de ‘Sálvame’
Conchita Pérez comenzó su trayectoria profesional como poligrafista mucho antes de convertirse en un rostro habitual de la televisión.
Según explicó, empezó profesionalmente en 2008, después de formarse en la American Polygraph Association (APA).
Su objetivo, asegura, no era simplemente utilizar el polígrafo como espectáculo, sino hacerlo de una manera profesional y rigurosa.
“Decidí ayudar a la gente pero de manera seria y con todas las de la ley”, explicó al recordar sus comienzos.
Tenía una página web y poco a poco comenzaron a llegar personas interesadas en sus servicios.
Hasta que en 2010 apareció una oportunidad completamente inesperada.
La televisión.
“Un día, por casualidad, me hicieron una prueba para ver qué era esto del polígrafo y cómo reaccionaba la audiencia”, recordó.
Aquella prueba terminó convirtiéndose en algo mucho más grande.
Conchita acabó entrando en el universo de ‘Sálvame’ y permaneció allí durante 13 años, hasta el final de aquella etapa televisiva.
Y durante ese tiempo terminó formando parte de la identidad del programa.
El ‘Deluxe’, secretos y cuatro horas encerrada con cada invitado
Aunque desde fuera podía parecer que Conchita era una colaboradora más de ‘Sálvame’, la realidad detrás de las cámaras era muy diferente.
La propia poligrafista ha explicado que nunca tuvo una relación personal estrecha con los colaboradores.
Trabajaba con ellos, sí.
Pero no formaba parte de su círculo.
“Yo trabajaba toda la semana y el viernes venían a recogerme por la mañana”, recordó.
A partir de ahí comenzaba una jornada que podía resultar especialmente intensa.
La encerraban durante horas en una sala junto a un cámara, una redactora y la persona que iba a someterse al polígrafo.
Allí se desarrollaba buena parte del trabajo que el espectador nunca veía.
Después, Conchita subía a dirección para explicar lo ocurrido y aportar sus conclusiones.
Y posteriormente volvía a ser trasladada al plató.
Pero permanecía apartada.
Según su propio relato, no se mezclaba con los colaboradores antes de entrar en directo.
“Me encerraban sola en una sala. No me dejaban estar con ellos”, explicó.
Una rutina completamente diferente a la imagen de familiaridad que muchos espectadores podían tener desde casa.
“No puedo ni decir que fuéramos compañeros”
Conchita ha sido especialmente clara sobre la distancia que mantenía con los colaboradores.
Aunque conocía perfectamente a todos los rostros que pasaron por el programa, su relación con ellos era estrictamente profesional.
No acudía a sus celebraciones.
No compartía tiempo con ellos fuera de las grabaciones.
No participaba de su vida personal.
“No he ido a bodas, ni comuniones, ni cumpleaños”, recordó.
Mientras los colaboradores se sentaban juntos en el plató, ella permanecía en otro espacio y recibía instrucciones mediante un pinganillo.
Después, regresaba directamente al coche.
Por eso, cuando habla de aquella etapa, Conchita hace una distinción muy clara:
trabajaba con ellos, pero no formaba parte de ellos.
“Claro que les conocía a todos, porque trabajaba cuatro horas con cada polígrafo, pero poco más”, explicó.
Y hay otro detalle especialmente llamativo: el polígrafo nunca se hacía en directo.
Todo el procedimiento se realizaba previamente.
Lo que llegaba posteriormente a los espectadores era el resultado de aquellas pruebas.
Lydia Lozano y Mila Ximénez, sus grandes recuerdos
A pesar de las situaciones complicadas, Conchita no guarda únicamente malos recuerdos.
Al contrario.
Cuando le preguntan por los colaboradores con los que mejor relación tuvo, aparecen dos nombres especialmente significativos: Lydia Lozano y Mila Ximénez.
Sobre Lydia, la poligrafista tiene una opinión muy positiva.
La define como “buena gente”.
Pero es especialmente emotivo el recuerdo que conserva de Mila Ximénez.
Según Conchita, Mila la quería muchísimo y ambas llegaron a entenderse muy bien.
Es uno de los recuerdos más personales que comparte al repasar aquella época.
Porque aunque la poligrafista insiste en que nunca formó parte del grupo de amigos de ‘Sálvame’, sí hubo personas con las que consiguió establecer una conexión especial.
Y Mila fue una de ellas.
Pero hubo alguien que le hizo pasar un auténtico infierno
Sin embargo, cuando la conversación gira hacia las personas que peor recuerdo le dejaron, el tono cambia.
Conchita no duda.
Aunque evita pronunciar inicialmente el nombre, proporciona una serie de pistas.
Habla de un hombre que estuvo casado con una mujer que posteriormente se separó de él.
Y añade un detalle especialmente revelador: esa mujer, según recuerda, posteriormente se casó con otra mujer.
Las referencias apuntan directamente a José Manuel Parada y Chelo García-Cortés.
Y entonces llega la acusación más contundente de toda la entrevista.
“Fue muy mala persona conmigo.”
La frase de Conchita es demoledora.
Pero no se queda ahí.
Según su relato, el conflicto habría surgido alrededor del uso del polígrafo.
Conchita asegura que esta persona habría intentado utilizar la prueba para cuestionar o destruir la versión de Chelo García-Cortés.
Y, según su testimonio, habría llegado a exigir que el resultado fuera el que él quería.
“Quiso aprovecharse del polígrafo para echar por tierra toda su verdad”, explicó.
La poligrafista sostiene además que realizó la prueba bajo una exigencia concreta: que el resultado coincidiera con aquello que esa persona quería demostrar.
Una situación que, según Conchita, le hizo sentirse especialmente incómoda.
Una acusación que vuelve a poner el foco en José Manuel Parada
Las palabras de Conchita recuperan ahora un episodio que permanecía prácticamente en el olvido.
Durante años, el polígrafo fue utilizado en ‘Deluxe’ como uno de los grandes elementos de tensión del programa.
Las preguntas podían afectar a relaciones sentimentales, conflictos familiares, acusaciones y enfrentamientos entre personajes conocidos.
Pero detrás de cada prueba existía un trabajo previo que los espectadores apenas conocían.
Conchita era quien tenía que sentarse frente a los invitados y analizar sus respuestas.
Y, según explica ahora, no siempre fue fácil mantener el control en determinadas situaciones.
Especialmente cuando alguna persona pretendía influir en el resultado.
Su relato sobre José Manuel Parada adquiere relevancia precisamente porque muestra la otra cara del polígrafo: no solo la que aparecía en televisión, sino también las tensiones que podían surgir durante el proceso.
El caso de Belén Esteban también le dejó huella
Otro de los episodios que Conchita recuerda especialmente es el protagonizado por Belén Esteban.
La poligrafista explica que, durante sus primeros meses en televisión, la colaboradora atravesaba una etapa complicada emocionalmente.
En aquel momento, Belén decidió someterse a un polígrafo.
Conchita recuerda que las respuestas que ofreció entonces eran verdaderas.
Pero posteriormente, según relata, Belén volvió a recaer.
La situación terminó afectando profundamente a la propia poligrafista.
Y especialmente por la reacción que recibió en redes sociales.
Conchita asegura que aquel episodio le provocó mucho daño.
Aun así, con el paso del tiempo, su recuerdo cambió.
Se alegró de ver a Belén recuperada y llegó incluso a decírselo personalmente.
Una muestra de que, pese a las polémicas, la relación profesional podía evolucionar con el tiempo.
“El ‘Deluxe’ era el mejor programa de la televisión”
A pesar de todo lo ocurrido, Conchita no reniega de aquellos años.
Todo lo contrario.
Cuando mira hacia atrás, afirma que repetiría aquella experiencia.
No cambiaría a las personas que estuvieron trabajando con ella ni la forma en la que vivió aquel periodo.
Incluso destaca el respeto que recibió por parte de buena parte del equipo.
Y menciona expresamente a Jorge Javier Vázquez, de quien asegura que le ayudó muchísimo.
También recuerda positivamente la labor que podía realizar fuera del plató y su colaboración con la Hermandad del Refugio de Zaragoza.
Pero hay una frase que resume perfectamente la percepción que tiene de aquella televisión:
“El ‘Deluxe’ era el mejor programa de la televisión y el más visto en aquel momento porque la audiencia sabía que siempre había lío”.
Y probablemente ahí estaba precisamente una de las claves de su éxito.
Cada viernes podía ocurrir cualquier cosa.
Un secreto podía explotar.
Una respuesta podía provocar una discusión.
Y una prueba de polígrafo podía cambiar completamente la historia que se estaba contando.
La primera famosa que pasó por su polígrafo
Uno de los recuerdos más curiosos que Conchita conserva de sus comienzos televisivos es el de la primera persona famosa que se sometió a su prueba.
Fue María Mora.
El contexto no podía ser más propio de aquella televisión.
Por aquel entonces, Carmen Martínez-Bordiú acababa de casarse con José Campos y María Mora aseguraba que había mantenido una relación con él incluso durante la noche de bodas.
La historia llegó al programa.
Y Conchita se convirtió en la encargada de comprobarla mediante el polígrafo.
A partir de entonces, aquella dinámica se repetiría una y otra vez.
Famosos.
Secretos.
Preguntas incómodas.
Respuestas inesperadas.
Y, finalmente, el veredicto.
“Todo el mundo mentía, y mentiras gordas”
Quizá la confesión más contundente de toda la entrevista llega al final.
Después de 13 años escuchando historias y sometiendo a personajes conocidos a sus pruebas, Conchita tiene una conclusión clara sobre aquella televisión.
“Todo el mundo mentía, y mentiras gordas”.
Una frase que resume perfectamente el universo en el que trabajó durante más de una década.
Porque si algo caracterizaba a ‘Sálvame’ y ‘Deluxe’ era precisamente la existencia de historias que parecían imposibles de comprobar.
Relaciones ocultas.
Rupturas.
Traiciones.
Enfrentamientos.
Versiones contradictorias.
Y acusaciones que, en muchas ocasiones, terminaban enfrentando a unos colaboradores con otros.
En medio de todo aquello estaba Conchita.
Escuchando.
Preguntando.
Analizando.
Y finalmente determinando qué respuestas consideraba verdaderas o falsas según su prueba.
Ahora, lejos de aquellos platós, la poligrafista continúa trabajando en sus consultas privadas de Madrid y Zaragoza.
Y asegura que lo hace no tanto por dinero como por ayudar a la gente y mantenerse activa.
La confesión que reabre una vieja historia de ‘Sálvame’
Años después del final de ‘Sálvame’ y ‘Deluxe’, las historias que se vivieron detrás de las cámaras continúan saliendo a la luz.
Y esta vez ha sido Conchita Pérez quien ha decidido abrir el cajón de los recuerdos.
Su testimonio deja varios titulares: su especial relación con Mila Ximénez, su buena opinión sobre Lydia Lozano, el daño que le provocó el caso de Belén Esteban y, sobre todo, el desagradable episodio que asegura haber vivido con José Manuel Parada.
Una historia en la que la poligrafista afirma que alguien intentó utilizar su herramienta para conseguir un resultado determinado.
Y que, según sus palabras, le hizo sentir que aquella persona había sido “muy mala” con ella.
Después de tantos años, la confesión vuelve a demostrar que lo que veíamos en pantalla era solo una parte de lo que ocurría en los pasillos, las salas de producción y los espacios donde se preparaban las pruebas.
Porque detrás de cada “dice la verdad” y cada “miente”, había horas de trabajo, presión y conflictos que el espectador jamás llegaba a conocer.
Y ahora, con el paso del tiempo, Conchita Pérez ha decidido contar algunos de ellos.
¿Qué opinas de las declaraciones de Conchita Pérez? ¿Te sorprende que revele ahora cómo era realmente su relación con los colaboradores de ‘Sálvame’? ¿Crees que su confesión sobre José Manuel Parada cambia la imagen que tenías de aquella etapa? Cuéntanos tu opinión en los comentarios y comparte este artículo con los seguidores de ‘Sálvame’ que todavía recuerdan sus noches más explosivas.

