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¿Quién es la persona que más ha marcado la vida de Marta Ortega y qué significa realmente para ella? |BV

La heredera de Amancio Ortega sorprende al señalar a la mujer que dejó una huella imborrable en su vida y que también despertó su pasión por la moda

Marta Ortega está acostumbrada a que todas las miradas se dirijan hacia ella por su apellido, por su posición al frente de Zara y por ser una de las figuras clave del imperio Inditex.

Sin embargo, cuando habla de su vida personal, la empresaria suele dejar a un lado los focos y mostrar una faceta mucho más íntima.

En una de sus escasas entrevistas, concedida a ‘Vogue’, Marta Ortega ha repasado su trayectoria, su manera de entender Zara, su familia y también el futuro de la compañía.

Pero entre todas sus confesiones hay una que destaca especialmente: la persona que más la ha marcado en la vida no es su padre, Amancio Ortega.

Aunque podría parecer la respuesta más evidente por la estrecha relación entre ambos y por el hecho de que Marta haya terminado tomando las riendas de Zara y de la matriz del grupo, la empresaria ha señalado a otra persona de su familia.

Se trata de su abuela materna, una mujer que tuvo un papel fundamental durante su infancia y cuyo recuerdo continúa muy presente décadas después.

«Es probablemente la persona que más me ha marcado en la vida», reconoce Marta Ortega al hablar de ella.

Y las razones que ofrece explican perfectamente por qué aquella mujer dejó una huella tan profunda en su manera de entender a las personas.

La abuela de Marta Ortega que dejó una huella imborrable

Durante su infancia, Marta Ortega pasaba mucho tiempo junto a su abuela materna mientras sus padres trabajaban en Zara.

Aquellos momentos familiares terminaron convirtiéndose en recuerdos especialmente importantes para la empresaria.

Su abuela había criado a ocho hijos y, según relata Marta, tenía una manera muy concreta de valorar a las personas.

«Jamás le importó de dónde venía nadie ni a qué se dedicaba; lo único que le interesaba era que las personas fueran trabajadoras y honradas», explica.

Una filosofía aparentemente sencilla, pero que Marta parece haber conservado como uno de los valores fundamentales de su vida.

La empresaria no habla únicamente de su abuela como una figura familiar querida.

Sus palabras muestran hasta qué punto aquella mujer influyó en su manera de mirar a los demás, poniendo por delante valores como el esfuerzo y la honestidad frente al origen o la profesión.

Y existe además otro vínculo muy especial entre ambas: la moda.

Fue su abuela quien la acercó al mundo de la moda

La pasión de Marta Ortega por la moda comenzó a desarrollarse desde muy pequeña y su abuela también tuvo un papel en esos primeros pasos.

Marta recuerda cómo la ayudaba a coser vestidos para sus muñecas, una actividad que hoy puede parecer un simple entretenimiento infantil, pero que terminó conectando con el mundo profesional al que dedicaría su vida.

La pequeña Marta creció, por tanto, rodeada de telas, ropa y conversaciones relacionadas con el negocio familiar, pero también tuvo ese contacto más artesanal con la moda de la mano de su abuela.

Con el paso de los años, aquella niña acabaría convirtiéndose en una de las mujeres más importantes del sector textil internacional.

Actualmente, Marta Ortega lidera Zara y ocupa la presidencia de Inditex, el grupo empresarial creado por su padre.

Pero al recordar sus primeros acercamientos a la moda, la imagen que aparece no es únicamente la de las grandes tiendas o las colecciones internacionales.

También está la de una abuela cosiendo pequeños vestidos para sus muñecas.

Ese recuerdo ayuda a entender por qué la empresaria ha elegido precisamente a ella cuando le preguntan por la persona que más ha influido en su vida.

Marta Ortega clean girl bob

Marta Ortega deja claro que su padre no es su referente principal

La relación entre Marta Ortega y su padre ha sido objeto de enorme interés durante años.

Amancio Ortega construyó desde Galicia uno de los mayores grupos textiles del mundo y convirtió Zara en una marca con presencia internacional. Marta, como hija menor del fundador, ha desarrollado buena parte de su trayectoria profesional dentro de la compañía y finalmente asumió una posición de máxima responsabilidad.

Sin embargo, cuando se le pregunta por la persona que más la ha marcado, no menciona a su padre.

La respuesta es su abuela.

Eso no significa que Marta no valore la influencia de Amancio Ortega. De hecho, cuando habla de su actual posición al frente de la compañía, reconoce el enorme significado que tiene para ella continuar con una parte del proyecto familiar.

Pero también marca una distancia clara respecto a la idea de convertirse en una réplica de su padre.

«No pretendo ser como mi padre, porque nadie lo será jamás», afirma.

Una frase que resume su manera de afrontar la responsabilidad que supone continuar el legado de una empresa familiar de dimensiones globales.

«No pretendo ser como mi padre»

Marta Ortega reconoce que ocupar actualmente el puesto que anteriormente estaba ligado a su padre supone un motivo de orgullo.

Sin embargo, no parece vivirlo como una competición ni como una obligación de repetir exactamente el camino recorrido por Amancio Ortega.

«Para mí es un motivo de orgullo», explica.

Pero inmediatamente después establece su propia identidad profesional: «No pretendo ser como mi padre, porque nadie lo será jamás».

La empresaria asegura además encontrarse en un momento especialmente positivo de su vida.

«Siento que estoy en un gran momento vital», reconoce.

Y atribuye parte de esa satisfacción al hecho de poder dedicarse a un trabajo que disfruta y compartir su día a día con profesionales a los que admira.

Su objetivo parece estar más relacionado con construir su propia etapa dentro de Zara que con intentar reproducir la fórmula que llevó a su padre a crear el imperio Inditex.

Marta Ortega y una manera diferente de entender Zara

La empresaria también ha aprovechado la entrevista para hablar de su visión sobre el futuro de Zara.

La compañía celebró el año pasado su 50 aniversario, una fecha que puso nuevamente sobre la mesa la evolución de una marca que comenzó como un proyecto familiar y terminó convirtiéndose en uno de los mayores referentes mundiales de la moda.

En los últimos años se ha extendido la percepción de que Zara está intentando acercarse cada vez más al segmento del lujo.

Marta Ortega rechaza esa idea de manera tajante.

«Estamos muy lejos de querer ser una marca de lujo», afirma.

La empresaria reconoce que las grandes firmas de lujo realizan un trabajo que admira y que sirven de inspiración para el sector, pero insiste en que Zara no pretende abandonar su esencia.

Su objetivo continúa siendo ofrecer moda accesible a un público amplio.

«Nuestro objetivo es ofrecer un producto bien hecho que llegue al mayor número de personas posible», explica.

La frase encaja además con una de las características históricas de la compañía: intentar combinar diseño, rapidez y accesibilidad para llegar a consumidores de perfiles muy diferentes.

Marta Ortega

«No tenemos muchos cargos»: la visión de Marta sobre Inditex

A pesar del tamaño de Inditex, Marta Ortega mantiene una visión muy vinculada a sus orígenes familiares.

La empresaria reconoce que, desde fuera, puede resultar difícil imaginar la estructura de una compañía de semejantes dimensiones, pero asegura que internamente la sensación es diferente.

«No tenemos muchos cargos. Somos una empresa enorme, pero desde dentro no se siente así», explica.

Para ella, una de las claves está precisamente en mantener esa sensación de empresa familiar.

«Al final formamos una gran familia y creo que ahí radica la magia», añade.

Es una perspectiva especialmente significativa teniendo en cuenta que Inditex ha pasado de ser un pequeño proyecto familiar a convertirse en un gigante internacional.

Pese a ese crecimiento, Marta considera importante conservar parte de aquella esencia original.

Su vida personal junto a Carlos Torretta

Más allá del trabajo, Marta Ortega también ha construido una vida familiar junto a Carlos Torretta Echevarría, con quien comenzó su relación en 2016 después de conocerse a través de un amigo común.

Dos años después, la pareja contrajo matrimonio en A Coruña.

Desde entonces, ambos han formado una familia y comparten tres hijos: Amancio, Matilda y Manuel.

Carlos Torretta también participa en el entorno profesional de la familia y conoce de cerca la responsabilidad que supone trabajar dentro de una empresa de estas dimensiones.

En la entrevista, él define a Marta de una manera muy particular: como una «enciclopedia con patas».

La descripción refleja la admiración que siente por su pareja, aunque también reconoce que ambos tienen personalidades muy diferentes.

«Somos el yin y el yang», explica.

«Ella es hiperorganizada y yo soy más caótico»

Carlos Torretta reconoce que existe una diferencia evidente entre ambos.

«Yo hablo muchísimo, ella habla menos. Ella es hiperorganizada y yo soy más caótico», cuenta.

Pero esas diferencias no parecen haber sido un problema para la pareja.

Al contrario, Torretta considera que precisamente esa combinación les permite funcionar como equipo.

«Sé que la debo sacar de quicio un millón de veces al día, pero al final creo que hacemos muy buen equipo», confiesa.

Y añade que le resulta especialmente positivo tener a alguien como Marta a su lado que pueda ayudarle a mantenerse centrado.

«A mí me viene francamente bien tener a alguien como ella a mi lado que me guíe por el buen camino», asegura.

Una declaración que muestra el lado más cotidiano de una pareja que, pese a formar parte de una de las familias empresariales más conocidas de España, intenta mantener su vida personal alejada del foco.

Marta Ortega abre su corazón: "Estar cerca de los míos es un privilegio  enorme. Estoy en un gran momento vital"

Una familia que continúa creciendo

Marta Ortega y Carlos Torretta han formado una familia numerosa con sus tres hijos: Amancio, de 13 años, Matilda, de 6, y Manuel, de 2.

A ellos se ha sumado recientemente un nuevo miembro mucho más pequeño: un cachorro de Jack Russell de pelo largo.

Para Marta, la familia ocupa además un lugar fundamental en su vida cotidiana.

La empresaria reconoce que una de las grandes ventajas de su actual etapa profesional es poder trabajar en una ciudad que le permite mantenerse cerca de los suyos.

«Poder dedicarme a esto en una ciudad que me permite estar cerca de los míos es un privilegio enorme», explica.

Y no se refiere únicamente a sus hijos.

También destaca el papel que desempeña el resto de su familia y reconoce que recibe de ellos una ayuda enorme.

Una mujer que quiere construir su propio legado

La entrevista permite descubrir una Marta Ortega que intenta separar dos conceptos: el legado que ha recibido y el camino que quiere construir por sí misma.

Es hija del fundador de Zara, pero no quiere limitarse a ser su sucesora.

Preside una de las compañías de moda más importantes del mundo, pero asegura que su objetivo no es convertir Zara en una marca de lujo.

Y, aunque su padre es una figura fundamental en su trayectoria profesional, cuando habla de la persona que más la marcó en la vida escoge a su abuela materna.

La elección resulta especialmente reveladora.

Porque, en lugar de señalar a una persona relacionada con el poder, el éxito empresarial o la riqueza, Marta recuerda a una mujer que crió a ocho hijos y que tenía una regla muy sencilla para juzgar a las personas: que fueran trabajadoras y honradas.

Es precisamente ese recuerdo el que parece haber quedado grabado con mayor fuerza en ella.

La confesión más personal de Marta Ortega

A sus 42 años y convertida en una de las figuras principales de Inditex, Marta Ortega parece encontrarse en un momento en el que puede mirar atrás y reconocer de dónde proceden algunas de sus convicciones.

Su abuela no solo fue una persona importante durante su infancia. También fue alguien que la acercó a la costura y, de alguna manera, a un mundo que terminaría convirtiéndose en su profesión.

Mientras sus padres trabajaban en Zara, Marta encontraba en su abuela una referencia familiar y una compañía que hoy recuerda con enorme cariño.

Y quizá por eso, cuando le preguntan quién ha sido la persona que más la ha marcado, la respuesta resulta tan clara.

No es Amancio Ortega. Es su abuela materna.

Una mujer que, según Marta, nunca juzgaba a nadie por su origen o profesión y que únicamente valoraba el trabajo y la honestidad.

Una enseñanza que, décadas después, parece seguir acompañándola mientras afronta uno de los mayores retos de su vida: continuar haciendo crecer Zara sin perder aquello que considera esencial en la identidad de la compañía.

Y mientras el futuro de Inditex continúa escribiéndose, Marta Ortega deja claro que no quiere hacerlo intentando convertirse en su padre.

Quiere hacerlo siendo ella misma, rodeada de su familia y guiándose también por los valores que aprendió de aquella mujer que, desde su infancia, dejó una huella que todavía permanece intacta.

Disclaimer: This story is fictional and created for entertainment purposes only. Any names, characters, places, or events are fictitious or used fictitiously. No real person or organization is intended to be portrayed.

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